Fidelísimo a su programa de trabajo, sostenido por una intensa participación a los sacramentos y una filial devoción a María, gozoso en el sacrificio, fue colmado por Dios de dones y carismas.
El 8 de diciembre de 1854, proclamada el dogma de la Inmaculada por Pio IX, Domingo se consagro a María y comenzó a progresar rápidamente en la santidad. En 1856 fundó entre los amigos la compañía de la Inmaculada. Para una acción apostólica de grupo.
Mama margarita, que bajo de Turín para ayudar a su hijo sacerdote, un día: tienes muchos jóvenes buenos, pero ninguno supera la belleza del corazón y del alma de Domingo Savio. Y añadió: lo veo siempre rezar, permaneciendo en la iglesia también después que los otros se van; cada día se priva del recreo para hacer una visita al santísimo sacramento… está en la iglesia como un ángel que habita en el paraíso.

